En blanco

Publicado en 2011/12/13

1


 

Son las cuatro de la mañana, martes y trece, y desde que volví de México no soy capaz de dormir de noche y vivir de día.

 

Podría echarle la culpa al cambio de horario, al jet lag, a los nervios ante mi terrible futuro laboral, a los mercados financieros, a los expertos que siempre saben por qué baja o sube la bolsa, a que Patricia no ha escrito ni una línea de los múltiples reportajes que hemos hecho bajo el horario mexicano sobre los dosmilcuatrocientos metros de altura del DF. También podría culpar a Telefónica, perdón, Movistar, por no ser capaces de instalarnos internet después de trece días y más de ocho llamadas telefónicas al milcuatro, con sus respectivas más de ocho encuentas de satisfacción por el servicio. O podría culpar a mi madre por hablarme del perropatada ese que tienen desde que me fui a México hace ya más de tres meses, y al que pusieron de nombre Wey, en plan broma o acaso como símbolo incosciente de a quién querían sustituir por haberse ido tres meses a otro continente con siete horas de diferencia horaria.

 

Pero en el fondo estaría engañándome. No duermo por las noches, eso está claro. Pero la culpa, si es de alguien, es mía y solo mía. Porque hace ya trece días que no debería tener jet lag. Porque no me da la gana volverme loco y ponerme a buscar trabajo que bastante mierda me han hecho tragar ya en el último. Porque me la traen floja los mercados y sus exigencias para soltar pasta, si yo nunca la voy a tener, me recorten la pensión o el paro o lo que se les ocurra que me puedan recortar, perdón, robar, que siempre hay algo. Porque que el Ibextreintaycinco pierda los ochomilquientos puntos y la primaderiesgo esté en su máximohistórico tampoco me quitaría el sueño en cualquier otra ciscunstancia, más que nada porque, que yo sepa, no tengo ni un puto duro invertido en ningún valor cotizando en bolsa, y a dios gracias. Porque si Patricia no quiere escribir una puñetera línea de nuestros reportajes y prefiere agobiarse buscando curro, a lo mejor es más eficaz a corto y a largo plazo, sobre todo porque el subsidio por desempleo a ella se le acaba en unos meses y después más vale que recemos a Santa María de la Recesión, porque no vamos a poder pagar el piso y verás qué reportaje más bueno y en primera persona de un desahucio nos va salir, ni a propósito. Porque el que no tengamos internet, teleoperadores latinoamericanos mediante, no es sino una ayuda para no perder el tiempo mirando una pantalla interactiva, y poder perderlo como nos han educado nuestos padres y madres en este país, o sea, viendo la televisión, que la pobre la teníamos muy abandonada, que tres meses sin tele en México han sido muy duros para las audiencias españolas, nos consta. Y porque que mi madre me cuente lo bien que está Wey, el perropatada ese que tienen ahora, que han bañado a Wey después de tres meses pasándole un paño para lavarlo, no sea que se ponga malito, que han bajado a Wey por primera vez a la calle, pero un ratito solo, que es muy delicado, que le van a tener que vacunar a Wey y cuesta un dineral, pero pobrecito, a ver si va a pillar algo el chiquitín, que han puesto una de mis fotos panorámicas que les regalé, y que me costó una pasta imprimir y montar a ese tamaño tan bestia, que la han puesto, digo, detrás de la mesa del ordenador de mi madre, que Wey se comía los cables y a ver si le va a dar un calambre, que es muy sensible.

 

Pero vamos, que yo creo que la culpa es mía y solo mía, que soy un desgraciáo, y por mucho que le de vueltas a la cabeza buscando culpables, no duermo porque no me da la gana, que siempre he sido muy bohemio y me ha ido eso de no domir cuando debo. El rollo underground que me puede, debe ser eso.

 

Después de la parrafada personal, os cuento que en breve iré subiendo cosas de México, y de antes, de incluso años antes. Por cierto, la foto del post es un juego visual con los restos de algunos objetos que hemos traído Pat y yo del otro lado del Atlántico para completar un reportaje sobre el metro de Ciudad de México. Puede que salga publicado en una revista, pero no cuento más no sea que no pase y me tenga que meter aquí a editar el texto, con lo mal que queda eso… :P

 

About these ads
Posted in: Personal