Tras el paso de Instagram Sandy

Posted on 2012/11/02

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El apocalipsis tiene cara de gato.

Acaba de pasar el huracán Sandy y, además de las numerosas víctimas y enormes daños causados, parece que también ha tocado los cimientos del fotoperiodismo, por si alguien tenía alguna esperanza en su supervivencia. Hace unos días, en el grupo de PlayBlankPaper teníamos un debate sobre por qué conflictos tan sangrantes como el de Siria, con muertos cada día desde hace más de un año, no tenía una repercusión mediática que produjera una sensibilización entre el público para que, a su vez, éste produjera algún tipo de presión pidiendo que este conflicto se termine.

Lejos de terminar de hablar sobre el tema, hemos decidido ponernos aún más serios y promover otro debate más allá de las redes sociales, algo de lo que os daré información en cuanto tengamos fecha concreta. Mientras tanto, para aportar algo de análisis más allá de un comentario o dos en facebook, voy a darle vueltas a cómo nos han contado otro hecho noticioso, esta vez con todo tipo de despliegues mediáticos, algo que no sucedió, y creo que esto es sintomático, hasta que el huracán Sandy llegó a la costa de EEUU, pese a que antes ya hizo estragos en países tropicales como Cuba o Haití.

Ya en los días previos a la llegada de Sandy a Nueva York, una de las ciudades más pobladas del mundo, en periódicos y televisiones ya se hablaba del tema, pero no se hablaba de los 51 muertos de Haití causados por el paso del huracán, la información más bien se focalizaba en las medidas que se estaban tomando en la ciudad estadounidense para evitar una catástrofe. Durante todo el paso del huracán tuvimos información muy completa, desde conexiones en directo vía satélite en las televisiones, pasando por excepcionales estrategias como la del New York Times o The Wall Street Journal,  quienes decidieron levantar su muro de pago para ofrecer sus artículos de forma abierta, hasta anuncios como el de la revista TIME contando cómo habían cedido su cuenta de instagram a cinco fotógrafos profesionales, contratados para la ocasión, para que la actualizasen durante el paso de Sandy.

Devastación en portada tras el huracán.

Durante todo el paso de Sandy sobre Nueva York las redes sociales tuvieron muchísimo protagonismo, algo que sucede cada vez más cuando se trata de conocer lo que ocurre en medio de una noticia. Aquí en España tenemos muy reciente un suceso cuyos titulares han ido mutando en los grandes medios de comunicación a medida que la versión oficial se dejaba más y más en entredicho desde todo tipo de redes sociales. Esto nos da una idea de cómo están funcionando los medios ahora mismo, su escasa capacidad de contrastar la información en tiempo real, contando sin verificar o poner en cuestión los hechos si éstos vienen de fuentes oficiales.

La verificación de una noticia que antes hubiera costado movilizar a periodistas y recursos de todo tipo, hoy en día prácticamente se puede hacer desde un ordenador conectado a internet, aunque siempre sea necesario contrastar la información que nos llega por redes sociales, como ha ocurrido con multitud de imágenes del huracán Sandy, lo cierto es que los medios de comunicación se permiten recortar hasta la extenuación sus plantillas, dando cada vez más protagonismo a testimonios de redes sociales con total normalidad.

Lógicamente, esta estrategia tiene sus consecuencias. No es de extrañar que la última cobertura de TIME con instagram haya levantado ampollas entre algún profesional de la fotografía, el miedo a que se den como válidas imágenes subidas a una red social tan popular, incluso para ser portada de una revista tan importante como TIME, y que se empiecen a valorar de igual manera las imágenes producidas por aficionados o por profesionales seguramente esté teniendo ya una consecuencia evidente, el abaratamiento de costes. Ya decía Maysun sobre su cobertura en Siria, que los medios solo quieren colaboradores freelance, pues así se ahorran todo tipo de gastos.

Podremos discutir si las imágenes producidas con un móvil y subidas a instagram son de peor calidad o no que las realizadas con una cámara profesional, lo que no se puede discutir es que también son documentos gráficos, que también son publicables, nos gusten o no sus filtros, sus artificios, sus carencias o incluso su popularidad, ya están siendo utilizadas por medios importantes para contar historias de forma gráfica. Incluso el New York Times, que ha movilizado a sus fotógrafos de plantilla durante el huracán Sandy, dando como resultado unas excelentes fotografías, también se han apuntado a esta ola de instagram, publicando una galería con fotos subidas a esta red social por sus propios fotógrafos, quizás por miedo a quedarse atrás en esta moda, aunque ya hicieron algo parecido con coberturas en Agfanistán hace un par de años.

Fotografía de Nina Berman/Noor después del paso de Sandy por NYC

Esta última moda de cubrir noticias con un móvil no me parece más que una nueva forma de distracción, no me importa si una imagen ha sido tomada con un iphone o con una nikon último modelo, la forma en que se está contando una noticia no debería ser más importante que la noticia en sí. Y es esto lo que considero relevante pues conecta con el debate que teníamos en PlayBlanPaper, ¿Acaso estamos tan insensibilizados a las noticias que nos tienen que atraer con la forma en que nos las están contando? Para ello, os invito primero a ver este post de PaperPapers en el que ponen en comparación las portadas que se produjeron tras el huracán Sandy con carteles de películas de catástrofes, todas basadas en la ciudad de Nueva York.

Tras ver estas portadas de películas junto a portadas de periódicos, es difícil no preguntarse si el parecido espectacular es casual o no. Creo que no, y me explico opinando sobre todo esto para terminar el post: La espectacularidad en los medios no me parece tan distinta a la espectacularidad y los fuegos de artificio en las películas. En ambos casos, las imágenes nos saturan de estímulos dejando poco espacio para pensar. Solo hay que imaginar una típica película de acción para entenderlo, por mucha violencia, sangre, explosiones que veamos, solo tenemos puro entretenimiento vacío de crítica y profundidad. Me temo que esto mismo sucede en los medios de comunicación. El espectáculo ha sustituido al análisis, la pirotecnia a la crítica, y dudo que este cambio sea casual. No voy a entrar en análisis tan pesados como el de La sociedad del espectáculo de Guy Debord, que yo solo soy un fotógrafo, pero sí quiero llamar la atención sobre esta deriva de los medios, quizás para invitar a quienes estén documentando lo que sucede en el mundo a que se planteen a qué cometido sirve el hecho de caer en la espectacularidad o el dramatismo, si acaso el uso de una estética llena de artificio no nos acerca a clichés, casi de película, haciendo más efecto en nuestro inconsciente que en nuestra racionalidad, dejándonos desnudos ante cualquier posibilidad de análisis de unos hechos que merecen ser tomados muy a consideración, aunque quizás desde otra perspectiva más elaborada, más reflexiva. Ojalá los grandes medios quisieran participar de este cambio, pero lo dudo, pues no es posible un trabajo en profundidad sin cierta dedicación, y esto no es barato ni mucho menos, además de ser poco comercial y, por tanto, difícil de vender al público.

Por lo pronto, podemos debatir sobre todo esto, poniendo el análisis que los medios no parece que nos vayan a dar por sí solos.

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Posted in: Reflexiones