Fotografía multidimensional

Posted on 2012/12/16

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Hay una galaxia de migas en mi cocina

Hay una galaxia de migas en mi cocina

Antes de nada, os aviso de que este va a ser un post denso (dentro de mis limitaciones que son muchas), por lo que os recomiendo leerlo con tranquilidad o dejarlo para luego.

Llevo algunas semanas intentando da forma racional a un proyecto fotográfico ya empezado. La metodología que estoy utilizando es radicalmente opuesta a todo lo que he hecho antes, no hay un tema, no hay información evidente que transmitir, solo me dejo llevar por la necesidad de hacer fotos como forma de expresión.

El proyecto empezó allá por septiembre cuando obtuve la imagen de inicio de este post, una galaxia de migas sobre una bandeja de un horno, después de cocinar una pizza. No parece muy profundo a priori, pero desde esa imagen mi concepción de la fotografía está mutando de manera exponencial, unido además al hecho de que he empezado a cursar en BlankPaper “El libro de Fotografía: Edición y Producción”, precisamente con este proyecto como base para mi trabajo. Tengo que agradecer que en la escuela se hayan dejado convencer para trabajar sobre… Perdón, no os lo he contado, el proyecto se llama Supernova, en parte por la inspiración de esta imagen de la galaxia de migas que os comentaba, en parte por cuestiones personales en mi relación con la fotografía y/o con mi pareja. El nombre lo elegí más por su sonoridad que por su significado, aunque casi puedo decir que el nombre me eligió a mí…

Como decía, estoy trabajando en BlankPaper con la base de Supernova, y después de algunas sesiones de edición con Julián Barón, y para ser sinceros empujado por él, he buscado conexiones teóricas o racionales para con este proyecto. Me he dejado llevar, otra vez, por la intuición y ésta me ha llevado a la Teoría de Cuerdas y sus infinitos universos multidimensionales.

Dicho así puede sonar poco relacionado con la fotografía, pero dadme un poco de cuerda que más adelante todo tendrá sentido (y perdón por el juego de palabras!).

A través de una lente estrellada

A través de una lente estrellada

La Teoría de Cuerdas, contada por un completo ignorante como yo, podría resumirse interesadamente más o menos así (si hay personas expertas en la materia leyendo esto, ruego me perdonen el atrevimiento y los errores): Toda la materia es un estado en vibración, una vibración determinada que consiste en la corporeidad. Lejos de entrar en explicaciones casi rozando las pseudociencias, lo que me interesa de esta teoría es que explica todo cuanto existe en el universo, y en infinitos universos paralelos, mediante la multidimensionalidad, es decir, todo cuanto percibimos tiene “1 dimensión temporal, 3 dimensiones espaciales ordinarias y 6 dimensiones compactificadas e inobservables en la práctica.”

Quedémonos con esta característica multimensional de todo cuanto existe, de todas las partículas, y olvidémonos de la ciencia y la materia para poder aplicarlo a la fotografía, que es de lo que va este blog.

Una fotografía tiene dos dimensiones evidentes, ancho y largo, es un plano estático, luego no habría, en principio ni tercera dimensión espacial ni dimensión temporal, al menos por sí misma. Pero una fotografía es también un elemento interpretado o traducido por una persona (por ejemplo), y dicha persona reconstruye otras múltiples dimensiones bajo el filtro de su propia percepción y dentro de sus propios esquemas y estructuras culturales, emocionales, racionales…

Miedo y violencia en el dentista

Miedo y violencia en el dentista

Por ello, una fotografía, además de la bidimensionalidad, posee otras dimensiones como resultado de ser un hecho interpretado:

La tercera dimensión espacial que nuestra mente reconstruye como reflejo de la realidad representada en la imagen, con sus defectos y virtudes tan enriquecedoras para la fotografía.

El color, que los seres humanos percibimos de manera peculiar, tanto como individuos, pues nadie ve los colores de manera exacta a otra persona, ni siquiera los percibimos igual con un ojo que con el otro, sino también como especie. Es sabido que, por ejemplo, las abejas no perciben colores como los humanos sino con un espectro visual algo desplazado hacia longitudes de onda del espectro ultravioleta, por no hablar de cómo “el ojo humano es capaz, a lo sumo, de distinguir entre 20 y 30 imágenes por segundo, una abeja puede diferenciar más de 300 en el mismo lapso de tiempo.”

-También la dimensión temporal, y aquí podríamos hablar del momento decisivo y de sus detractores, pero no lo haremos, lo que sí está claro es que en una imagen podemos congelar el momento exacto de una acción, o incluso captar una imagen difusa compuesta por todo un movimiento.

El recorrido visual compositivo dentro de la imagen, la forma en cómo esté compuesta nos hará mover nuestra mirada dentro de la misma de una manera u otra, creando una secuencia dentro de la misma fotografía posterior a la percepción general de la imagen.

Pat multidimensional

Pat multidimensional

Pero aún podríamos hablar de otras dimensiones en la fotografía, muy en relación al sujeto que la percibe, o sea, nosotros:

La experiencia y la cultura previa al visionado, que añaden capas de conocimiento que pueden conectar con lo fotografiado de múltiples maneras, por poner un ejemplo, el conocimiento personal del sujeto retratado es una nueva dimensión que no está al alcance de quien no conozca a dicho sujeto.

Aquí puede suceder que al fotografiar tengamos más en cuenta la experiencia y la cultura propia, lo que Cristóbal Hara llama la “literatura” de una imagen, lo que es necesario explicar a alguien sin ningún conocimiento previo sobre el contenido de la fotografía, algo que me parece necesario de manera puntual, pero que para una fotografía atemporal no es más que un lastre, el lastre cultural o experiencial, si queremos nombrarlo de alguna manera.

-Otra dimensión podría ser la emocional e instintiva, pues toda nuestra experiencia está condicionada por instintos y emociones, igual que nos puede resultar repulsivo ver un animal en descomposición, nos sucerá lo mismo al verlo fotografiado.

Podríamos profundizar en la manera en que percibimos la fotografía, haciendo uso de técnicas alteradas en cuanto a la toma de la imagen, con distintas lentes, uso de desenfoques, exposiciones múltiples, esto último muy relacionado con el cubismo o el futurismo.

Seguramente existan más dimensiones existentes o por descubrir si solo hablamos de fotografía, por no hablar del soporte, del lugar, del momento, del tiempo dedicado a la percepción de esa imagen, del uso de dicha fotografía dentro de una secuencia junto a otras, etc. Lo cual nos abre todo un campo a explorar dentro de la fotografía, la capacidad de esta disciplina expresiva para desarrollar nuevas dimensiones, más allá del plano físico resultante (o del plano etéreo en el caso de la fotografía digital, otro jardín en el que introducirse alegremente y no salir nunca jamás).

Por ello, os dejo esta reflexión y os iré contando a dónde me lleva Supernova.

Saludos.

"Foto curriculum"

“Foto curriculum”

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Posted in: Reflexiones