La grieta de Carlos Spottorno

Posted on 2017/04/05

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La grieta del BBVA

 

Ya os adelanto que puede que este sea de mis textos más impopulares, pero creo que hace falta aportar otros puntos de vista o, por lo menos, algunos datos importantes. Pido perdón por adelantado.

Hace tiempo que vendo dándole vueltas a si tiene sentido hablar de este trabajo, La grieta, de Carlos Spottorno. Formalmente parece innovador, utiliza fotografías para construir un cómic, dándole una vuelta a la manida fotografía documental, que ya parece no interesarle a nadie. Y trata un tema que no puede ser más interesante, la gestión europea de las fronteras y el trato a personas migrantes que tratan de atravesarlas. Como digo, he intentado encontrar dónde está el valor de este trabajo, me he esforzado, en serio y os confieso por qué: Tengo la mochila llena de prejuicios hacia Spottorno, es un tipo al que encuentro complicado de tratar, después de muchos debates en redes sociales, me bloqueó por llamarle predicador por mensaje privado, supongo que harto de mi manera tan diferente a la suya de ver las cosas. De hecho, él me llamó pesado para empezar esa misma conversación. Con este precedente y algún otro, como una charla en el Institut Français, dentro de la programación de los Encuentros de Fotografía Contemporánea, en la que, desde el público, afirmó que “la gente necesita que le diga lo que tiene que pensar.” Esa forma de ver las cosas me parece en las antípodas a la mía, de hecho, creo que es un problema tratar así a “la gente”¿Quién es la gente?¿Tú y yo no lo somos?¿Carlos no es la gente?¿Por qué esa frontera mental?

Hay que reconocer que Carlos sabe cómo promocionarse y vender sus trabajos, ya lo dije con PIGS, aunque es un proyecto que no me interesa en la forma, y tengo mis diferencias en cuanto al contenido, cosechó mucho éxito. Creo que comenté en facebook (no lo encuentro ahora mismo) lo interesante de su estrategia pidiendo fotos a la gente sobre su visión del tema tratado en su trabajo, aparte, evidentemente, de lo hábil al imitar un formato de revista económica que directamente nos insulta desde sus páginas.

No me pareció tan interesante, aunque sí un poco oportunista, el trabajo sobre Frontex que le valió un worldpressphoto. En ese trabajo empotrado en el cuerpo militar que vigila las fronteras marítimas del Mediterráneo, no vi ni una sola crítica al propio Frontex, parece más bien un documercial publicitario del propio organismo. Cuando leo a gente alabando a Carlos y afirmando que no es tiempo para la ambigüedad, pues no sé qué pensarán de esto, la verdad.

Como decía, he intentado, pese a todo lo anterior, encontrar el valor de La Grieta de Carlos Spottorno. Incluso antes de que comenzara a recibir aplausos por doquier, parece que va a ser uno de los trabajos más reconocidos del año por la cantidad de gente importante que le aplaude, hasta Cienojetes le coloca en lo alto de su pirámide de castas fotográficas españolas. Juro que intenté mirarme a conciencia el trabajo en librerías, intentar ver si aportaba algo la innovadora forma del cómic fotográfico (aunque no es el primero que hace algo así, sin ir más lejos, el trabajo de Roc Herms, Postcards from home, también me parece fotografía documental, incluso más innovadora en su forma, también dentro del cómic, aunque hay muchos más, obviamente). O si el contenido era tan potente que realmente merecía la pena dejar a un lado mis prejuicios y alabar este trabajo como merecía.

Pero no, ni la forma me parece tan innovadora, no dejan de ser imágenes típicas de fotoperiodismo, más bien sosas, con un filtro llamativo, ni el contenido me parece reseñable. Se pasea por varias fronteras, prácticamente empotrado en todas las maneras posibles de la mano del que ejerce el poder oficial en esas fronteras, apenas araña la superficie de cómo se sienten y cómo viven las personas migrantes del reportaje (para eso, es casi obligado recomendar el trabajo en su conjunto de Teresa Palomo, algunos de sus vídeos se utilizan incluso en juicios contra los cuerpos militares vigilantes de las fronteras por los abusos en su cometido) y, sobre todo, no parece hablar de las causas de las migraciones a través de esas fronteras.

Visto todo esto, aparte de que no entiendo qué le ven a este proyecto, más allá del gran trabajo de marketing de Carlos y el resto de personas implicadas en el mismo, hay algo que no acabo de encajar muy bien. Y tiene que ver con la imagen de apertura de este post. En ninguna mención a este proyecto he visto nada que haga referencia a que se ha financiado con una beca del BBVA. Bueno, sí, el propio Carlos lo enlaza en su web, y la Fundación BBVA lo menciona en su web. Y me lo pregunto porque, ya que es un tiempo para huir de las ambigüedades, y un tema tan importante como este, creo, requiere cierta profundidad, me gustaría ver un trabajo que fuera a la raíz de las causas de la migración hacia Europa, pero La Grieta no lo hace, incluso se financia con una de esas causas.

Al hablar de migrantes, quizás se diluyen las múltiples causas de sus migraciones, pero si usamos la palabra refugiado, entramos en una categoría más clara. Son personas que buscan refugio huyendo de guerras, entre otras cosas. El propio Carlos utiliza esta palabra en las declaraciones de la noticia en Fundación BBVA:

Durante todo este tiempo el fotógrafo se queda con una imagen: “En septiembre de 2015 fue el período alto del éxodo de refugiados de los Balcanes. Me impactó porque en ese instante estaba viviendo un momento histórico. Cuando ves a miles de personas de Siria a Berlín, y Europa sin saber gestionarlo, y ves cómo las grietas se van abriendo”, comenta el autor.

Me parece imprescindible, ya que hablamos de personas que huyen de guerras, hablar de los motivos de esas guerras. Pero no he leído una sola mención al hecho de que la entidad que ha financiado en gran parte este proyecto, el BBVA, sea el banco español que realiza más inversiones en la fabricación de armas. Se puede descargar un informe detallado en esta web, en la que tanto al BBVA como al Banco Santander le dedican capítulos especiales por su enorme volumen de inversiones en la fabricación de armas. Y no cualquier tipo de arma, en dicho informe hablan de municiones en racimo, minas antipersonas (minas terrestres), armas de uranio empobrecido, armas nucleares, armas biológicas y armas químicas. Me parece realmente difícil no hablar de la relación de esas armas con las guerras de las que huyen las personas refugiadas de La Grieta, es un tema que se habla abiertamente en la UE, lo tratan en medios como El Diario, donde también hablan de La Grieta, y también de cómo el BBVA financia la fabricación de armas, pero no veo que en su elogio a La Grieta mencionen cómo se ha financiado este proyecto.

Quizás sea mucho pedir que, ya que vamos a poner el foco en trabajos que tratan temas tan delicados y complejos, tengamos cierto interés sobre cómo se han gestado dichos proyectos. La financiación es de los temas más importantes en cuanto a las condiciones de producción de un proyecto fotográfico, y seguramente nadie pueda decir que está limpio en cuanto a cómo se financia, yo mismo he trabajado haciendo encargos de fotografía para el BBVA, aunque reconozco que me llevaban los demonios por dentro y en cuanto pude dejarlo y no depender de ingresos así, lo hice (lo cual no es excusa, también fotografío bodas por la iglesia, con quien no comulgo en absoluto). Evidentemente, hay otras muchas cuestiones criticables en todo lo que hacemos, como el hecho innegable de depender de cualquier banco para financiar prácticamente cualquier proyecto: También he participado en las dinámicas de algunos proyectos como Fotopres, financiado por La Caixa, DONE de Fotocolectania, financiado por Banc Sabadell, Libros Mutantes, de Bankia, etc. ¡Incluso me he hipotecado! Es realmente difícil escapar de la red de dinero de bancos, fundaciones asociadas, etc. Pero también se me hace realmente complicado no hacer mención a todo esto, por lo menos visibilizarlo, dejar constancia de que ocurre y, si además vamos a tratar algo tan complejo y lleno de aristas éticas como el tema de personas que buscan refugio huyendo de una guerra, por lo menos tomemos conciencia de desde dónde parten los problemas de los que estamos hablando. Y esto es algo que no veo por ninguna parte en La Grieta, algo que no me parece llamativo, viendo la trayectoria de Carlos Spottorno y sabiendo cómo ha financiado el proyecto, de hecho, creo que lo sorprendente, innovador y atrevido sería lo contrario, hablar de ello o hacer un proyecto con esa financiación en el centro del foco. De hecho, el propio Carlos tiene un proyecto que parece hablar de algo relacionado, desde donde nos lanza esta pregunta que, me temo, también ha contestado con los silencios de La Grieta:

The crucial question remains, however: if given chance to be part of that privileged layer of society, would any of us be willing to redristribute our wealth, or would we simply tap our nose and play the game?

Por otro lado, clama al cielo en el caso de medios, críticos, comisarios, expertos de todo tipo que, en muchos casos, se rasgan las vestiduras sobre temas éticos de similar calado. Hasta proyectos como Bienvenidos Refugiados alaban el trabajo, sin profundizar en su contenido ni en cómo se ha gestado, lo cual me parece un error monumental, sinceramente. Se habla, por ejemplo, de manera muy crítica de trabajos como Incoming, de Richard Mosse (hablaré de ello en breve, lo confieso), pero no de La Grieta. Sinceramente, me parece que hay un vacío ensordecedor al respecto, y no acabo de comprender por qué. Quizás sea mi visión la equivocada, quizás sea el típico gruñón que se queja por todo, que no soporta el éxito de los demás o algo así, de veras que yo mismo me lo pregunto. Con este trabajo lo he intentado, en serio, he tratado de ver qué tiene de interesante, y no hago más que darme con una pared incomprensible, de encontrar motivos para criticarlo y de ver cómo todo el mundo a mi alrededor lo elogia sin fisuras. Bueno, pues ya hay una grieta en este blog, lo siento.

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Posted in: Reflexiones